¡Hola!
Os quiero enseñar un hipopótamo de tela con cara de  bonachón que hice para un encargo. Es el segundo que hago. 

Se trata de un peluche muy muy suavecito y blandito. Está confeccionado con tejido de terciopelo de punto. 

Es tan blandito que lo mismo sirve para jugar con él que para ponerlo en la cama a modo de cojín. 
El primero que hice, fue para regalárselo a mi vecinita (lo podéis ver aquí). 

Era enoooorme, media unos 50 cm de largo. En cambio éste segundo lo he confeccionado en una medida más manejable, que un niño pequeño puede trastear cómodamente y achucharlo a la hora de dormir. Hace unos 40 cm. 

Es casi idéntico al primero, sólo he cambiado la tela de las patitas. 

Continúa teniendo su carita de desangelado, sus ojitos piden caricias y mucho cariño. ¿No os parece?

¡Hasta pronto!