Cómo hacer un pompón de papel de seda-Tutorial

¡Hola!
Ahora con el buen tiempo apetece cenar en el jardín o la terraza de nuestras casas con nuestras personas queridas, y puesto que se acercan las celebraciones de final de curso y las verbenas… ¡Qué mejor que hacerlo con una decoración original y hecha por nosotras mismas!

Hoy os voy a enseñar como hice unos pompones con papel de seda.

   Materiales: 

– Papel de seda.
– Tijeras.
– Regla.
– Hilo.









Para cada pompón, necesitaremos unos 8 pliegos de papel de seda del color que queramos. Se pueden hacer de un solo color o intercalando hojas de distintos colores. Los paquetes suelen tener un tamaño aproximado de 50 x 76 cm y vienen 10 pliegos, que corté por la mitad, quedando así de 50 x 38 cm. También decidí doblar el papel de seda por el lado más corto.

Paso 1: Colocamos los 8-10 pliegos de papel de seda juntos, unos encima de otros,depende de la posición que elijamos, los pompones quedarán de un tamaño u otro.


Paso 2: Plegamos el papel en acordeón, en franjas de unos 3 cm, es decir, uno para arriba, y otro para abajo.

 Paso 3: Cuando tengamos los pliegos doblados por completo, sólo tenemos que sujetarlos por el centro con un hilo que sea fuerte o con un alambre finito. 

Paso 4: Recortamos los bordes de forma un poco redondeada. Esto es opcional, también se puede cortar en picos o dejarlo así. Según el acabado que se quiera conseguir, se hace de una manera o de otra.

Paso 5: Vamos separando los pliegos con cuidado y paciencia para que no se nos rompan hasta colocarlos formando una flor o esfera.

   ¡Y ya está! Ya tenéis un precioso pompón de papel de seda (o dos, o tres… o seis…) para decorar vuestras fiestas este verano.

¡Nos vemos pronto!


Tutorial: Forrar lápices y bolígrafos.

¡Hola!

Hoy me he dado cuenta que había olvidado enseñaros una cosa.
Cuando os enseñé las fundas de la libreta y las tazas que hice a mi hija, os comenté que tenía una cosa más que le había elaborado, pero que ya os la mostraría más adelante… y casi se me pasa.
Se trata de forrar lápices y bolígrafos con papel.
¡Es tan fácil y rápido! ¡Y queda tan bien…! Cuando lo preparé para Mariona, decidí redactar un tutorial del paso a paso y, de paso (valga la redundancia), hacerme unos para mí.
Antes de empezar con el tutorial, quiero comentaros que se puede usar cualquier tipo de papel, también puede ser reciclado (de revistas, catálogos, periódicos, de regalo…). Yo he usado papel de regalo y de la marca Decopatch, que ya tenía por casa. Y en cuanto a la cola, ya os he comentado alguna vez que está muy de moda usar la Mod Podge, pero que cualquier cola que tengáis de Decoupage va bien. 


Materiales:

– Lápices con goma en una punta.
– Papel.
– Cola de Decoupage.
– Pincel.
– Tijeras o cúter, regla.





Paso 1: Tomad la medida del largo del lápiz desde la punta hasta el borrador, sin incluir el metal ni la goma. Para el ancho, calculad unos 2 a 2,5 cm.
Paso 2: Con esta medida cortad todas las tiras de papel que necesitéis.
Paso 3: Aplicad la cola con el pincel por el reverso de la tira.
Paso 4: Centrad el lápiz con cuidado en el papel y envolvedlo haciéndolo girar sobre la superficie de trabajo.
Paso 5: Aplicad una capa de cola por el exterior, cubriendo completamente el lápiz. Con esto, se consigue impermeabilizar el papel y se evita que se abra por la unión al sacar punta.
Paso 6: Dejad secar completamente. Si queréis, se puede repetir el paso 5, sino, ya se le puede usar.

Para forrar los bolígrafos, se ha de proceder de igual forma. 

Si son de los que llevan muelle, basta con dejar sin forrar la parte que lleva el clip.

En el caso de los Bic, o parecidos, yo recomiendo dejar sin forrar el trozo que entra en el capuchón, para que no se repele al ponerlo y quitarlo.


Otra opción es  forrar el bolígrafo por el interior. Aquí os dejo una fotos que resumen el paso a paso. Es una solución muy rápida y haces que tus bolígrafos se vean diferentes.

Éste es el resultado.

Y éste es el resultado final de todos los bolígrafos y lápices que hice.

 Y eso es todo. ¿Os ha gustado?

Espero que sí.

¡Nos vemos pronto!

Organizando una fiesta.

¡Hola!

El pasado 3 de abril mi madre cumplió 83 años.
Una edad importante. Son muchos años de recopilar poco a poco vivencias y sabiduría.
Días antes, pensando en la fecha señalada, me di cuenta que estaría muy bien prepararle una fiesta sorpresa, ya que nunca la habíamos sorprendido con una.  

Decidí organizar la fiesta en mi casa.

No importaba que no fuera una edad redonda, la de los 18, 40, 50, 75, 80…. Quien más quien menos de la familia había recibido la sorpresa de una comida familiar para festejar su cumpleaños sin importar la edad que cumpliera.
Me puse en contacto con toda la familia y planifiqué una comida para el día 12. Nos reunimos 26 personas.
Todos tenían que llegar a casa antes que mis padres para poder sorprender a mi madre. ¡Y así fue!

Para poder ubicar la mesa tuve que quitar todos los muebles de la sala. La mesa, las sillas, butacas, sofás… Todo fue apartado.

Como no tenía mesa para tantos comensales, solicité al ayuntamiento de mi pueblo que me prestase unas mesas y sillas. Y también pedí prestadas, a unos amigos, unas sombrillas grandes para el jardín.

Para preparar la mesa compré manteles y servilletas de papel, así como los platos, vasos y cubiertos que eran desechables -aunque los cubiertos los he reciclado para otra ocasión-, todo coordinado en tonos azules.
Con unas cuantas servilletas preparé un camino de mesa que situé en el centro y a todo el largo.

Doblé las servilletas de manera que pude insertar los cubiertos en el interior y los introduje en el servilletero que había preparado con cartulina y que llevaba una inscripción de la celebración del evento.

Al poner la mesa, coloqué el conjunto de la servilleta con los cubiertos encima de cada plato, que al ser blancos, resaltaban sobre el azul intenso del mantel.

Como decoración, en el centro de la mesa situé unos amigurumis que había confeccionado para la ocasión y con los que obsequié a los invitados, pero ya os los enseñaré con más detalle en otra entrada.

Como toque festivo, decoré la estancia con unas guirnaldas y unos pompones, que había elaborado especialmente para este día, con papeles de colores.

Hizo un día estupendo y todo salió a pedir de boca. Luisa se llevó una grata sorpresa y disfrutó de nuestra compañía.

¡Nos vemos pronto!


Tutorial: Transferir una foto a madera

¡Hola!

Hoy os quiero enseñar cómo transferir una fotografía a un trozo de madera.
Antes de seguir, quiero comentaros que se puede transferir una imagen, fotografía o texto a casi cualquier objeto: madera, tela, piedra, terracota….  
Según el soporte donde va destinada la imagen, se utilizará una técnica u otra para realizar la transferencia.
Todas son muy fáciles de hacer, no se requiere ser una experta en manualidades, ni manitas, ni nada por el estilo, sólo una imagen impresa en láser y un poco de paciencia. Los resultados son geniales.

Para hacer la transferencia en madera, se necesita:

– Un trozo de madera, yo he usado una de 22 x 20 x 2 cm.
– Una imagen impresa a tamaño folio. IMPORTANTE: se ha de imprimir con impresora láser.
– Cola para Decoupage.
– Pincel.
– Recipiente con un poco de agua y un trapo.
– Barniz incoloro o cera para madera.

Primer paso: Cortad la madera a la medida deseada. Lijadla para quitar cualquier aspereza. Limpiad el polvo con un trapo un poco húmedo.

Segundo paso: Aplicad a la fotografía una capa uniforme y abundante de cola para Decoupage por la cara impresa y colocadla boca abajo sobre la madera, estirad para que se adhiera bien y  no queden arrugas ni burbujas de aire. Dejad secar cuantas más horas mejor, yo la dejé toda la noche.

Un par de consejos: uno, sobre la cola, ahora se habla mucho de la Mod Podge, pero yo hace años que uso la Plaid Royal Coat Decoupage Finish, y el resultado es igualmente bueno. Cualquier cola para Decoupage os irá bien. Dos, sobre la foto, tened en cuenta que se ha de imprimir a modo espejo, es decir, como si fuera un reflejo en un espejo; de lo contrario, y sobre todo en el caso de palabras, quedarían al revés. Y tiene que estar imprimida con impresora láser porque la transferencia no se podría hacer ya que la tinta no quedaría adherida a la madera.
Tercer paso: Cuando esté seco, mojad la fotografía haciendo servir un trapo húmedo y frotad con los dedos, poco a poco todo el papel, hasta que vaya saliendo la imagen. Frotad con suavidad para quitar la celulosa, puesto que si lo hacéis muy fuerte, os podéis llevar la imagen también. Aunque de todos modos, si se borra un poco la imagen, no pasa nada, le da un aspecto de viejo y parece más auténtica.

Dejad secar un poco, veréis que a medida que se va secado, surgen zonas blancas. Ello es porque en estas zonas todavía queda celulosa de papel, y tenéis que quitarlo volviendo a mojar y frotando de nuevo. Tenéis que repetir este paso tantas veces como sea necesario hasta que la imagen quede limpia e integrada en la madera.

En esta imagen se aprecia que todavía quedan zonas blancas.

Cuarto paso: Una vez seco y sin zonas blancas, dad una capa de barniz o de cera. Éste paso no es obligatorio, pero ayuda a proteger la imagen.

El resultado es fantástico, ya que queda la imagen completamente integrada en la madera.

No tengo que deciros que el acabado final dependerá de vosotras, ya que se le puede dar un acabado envejecido, craquelado, brillante, mate, con color…. Como queráis.  ¡¡¡Imaginación al poder!!! 


 Una última cosa, la niña de la foto es Gema, mi cuñada… que carita de niña buena ¿Eh? Se lo regalé el día de su 50 cumpleaños.

¡Nos vemos pronto!


Identificadores para maletas

 
¡Hola!

Cómo ya os he contado más de una vez, mis hijos, Arnau y Mariona viven en Londres y Zúrich. Además, desde enero, Marina, la novia de mi hijo, está en Cardiff. Esto supone que varias veces al año viajan arriba y abajo con las maletas. De todos es sabido que la cantidad de maletas iguales o muy similares que hay en el mundo mundial y, cuando están en la cinta transportadora, el hecho de que lleven un distintivo facilita bastante reconocer la tuya.
Pues bien, en diciembre, Marina, me pidió si podía confeccionar un marcador para las maletas. Quería regalárselo a mis hijos, y me dijo que de paso también hiciese uno para ella.
¡Podéis imaginaros! Yo… ¡Encantada de la vida! Si eso es lo que quiero, que me pidan cosas para hacer, porque disfruto a capazos haciéndolas. El rato de pensar: ¿Qué voy a hacer?, ¿Cómo lo haré? Y buscar las telas… ¡Me encanta!
Después de darle vueltas y vueltas, decidí hacer un agarrador para el asa de la maleta y una etiqueta.
Me gustó tanto la idea, que decidí hacer unos cuantos más para regalar a mis hermanos, que también viajan bastante y para mí.

Os explico cómo podéis hacerlo, por si os animáis. Ya veréis que es muy fácil y rápido de hacer  y en muy poco tiempo lo tendréis terminado. Hice una docena de agarradores en poco menos de dos horas, y más o menos el mismo tiempo para las etiquetas.

AGARRADOR.  Materiales necesarios:
– Tela, 2 cuadrados de 15 x 15 cm.
– Guata, 1 cuadrado de 15 x 15 cm.
– Hilos a tono con las telas,
– Velcro, un trozo de 14 cm.
– Máquina de coser.
 Primero cortad dos cuadrados de tela de 15 x 15 cm. Si queréis que sea reversible, usad dos telas diferentes. Cortad, también, la guata de la misma medida, 15 x 15 cm.

Colocad los cuadrados de tela derecho contra derecho y añadid la guata. Para poder coser con más facilidad, yo puse la guata abajo.

Cosed alrededor de la tela, dejando un margen de costura de medio centímetro, dejando una obertura en uno de los laterales para poder dar la vuelta. Cortad las esquinas en escuadra para reducir el volumen. 

Girad, cosed la obertura y planchar.

Como paso final, cosed el velcro en uno de los laterales y el otro en el lado contrario, pero teniendo en cuenta que la pieza se debe enrollar para cerrar, por lo que irá en la cara contraria.  

Estos son los doce que hice, casi todos son reversibles. En la foto podéis ver las dos caras.

ETIQUETAS. Materiales necesarios :

– Tela, 2 trozos de 12,5 x 6.5 cm. y 1 trozo de 4 x 25 cm.  Pueden ser iguales o coordinadas, a gusto de cada una.
– Fiselina adhesiva, un rectángulo de 12.5 x 6.5 cm. 
– Un trozo de acetato, o plástico transparente de  5,5 x 8 cm.
– Hilos a tono con las telas.
– Máquina de coser. 

Vamos a preparar la tira de 4 x 25 cm. Para ello, doblad hacia el interior un centímetro por cada lado. Quedará una tira de dos centímetros de ancho. Volved a doblar por la mitad, marcad bien el doblez, ayudaos con la plancha. Ha quedado una tira de un centímetro de ancho. Cosed a lo largo. Yo he usado el punto de zigzag, se puede hacer con el punto que más guste.

Vamos ha hacer el cuerpo de la etiqueta. Planchad la Fliselina adhesiva en uno de los trozos de tela.
Colocad los dos rectángulos, derecho contra derecho. Cosed alrededor de la tela, dejando un margen de costura de medio centímetro. Dejad uno de los laterales pequeños sin coser, servirá para poder dar la vuelta. Cortad las esquinas en escuadra para reducir el volumen. Girad y planchad bien. Doblad la obertura un centímetro hacia el interior, introducid los extremos de la tira que hemos preparado al principio, doblada por la mitad. Aquí podéis escoger entre doblar las esquinas o dejarlas rectas, según la forma que se le quiera dar. Yo hice unas cuantas de cada.
Para finalizar, cosed el plástico o el acetato en una de las caras, al mismo tiempo que pespunteáis todo el contorno de la etiqueta.

Preparad unas etiquetas en cartulina con vuestros datos, introducidlas en el interior del bolsillo trasparente y… ¡Listo!
Las etiquetas que preparé yo llevan una cara para poner los datos y la otra una frase divertida: Eps!!! Aquesta no és la teva maleta (“Eps!!! Esta no es tu maleta”).

Sólo queda que los pongáis en la maleta. Tendréis un identificador único, bonito, suave y original con una etiqueta a juego; además de que podréis reconocer vuestra maleta de un simple vistazo.

Como eran para regalar preparé bolsas de celofán en las que metí una etiqueta y un agarrador. Para cerrar la bolsa preparé etiquetas que imprimí en papel grueso y grapé en la parte superior de las bolsas. Ya sabéis cómo me gusta que los regalos estén bien envueltos.

A mi me encantan cómo han quedado, y ya os lo he dicho, en una ratito lo tenéis hecho: fácil y rápido.
¡Nos vemos pronto!