peluche pulpo sin coser

Patchwork para niñas_2

¡Hola!
Hoy quiero hablaros de patchwork para niñas:
Cómo ya os dije  es esta entrada,  durante éste curso escolar he impartido clases de extraescolar de Patchwork para niñas. ¿Dónde? Pues, en uno de los dos colegios del pueblo donde vivo.
Ya os he hablado que también soy la “profe” de Patchwork en el Centre Cívic y en la Llar de Jubilats.  Pero aquí es para señoras, y digo señoras porque aunque me gustaría, no asiste ningún hombre al taller.
El Patchwork, es una técnica de costura que con el tiempo me gusta más y más. Hace años que aprendí està técnica. Con el tiempo la fuí perfeccionando un poco, aunque es cierto que la tuve un arrinconada. ¿El motivo? ¡Pues aprender otras muchas cosas!

pulpo de tela patchwork para niñas pulpo de tela patchwork para niñas

Classes de patchwork para niñas.

Puedo resumir diciendo que actualmente además de confeccionar muñecos de trapo, me dedico a la enseñanza de Patchwork.
Pero hoy voy a centrarme en las cosas que mis “niñas” (mis nueve encantadoras alumnas),  de entre 8 y 12 años han confeccionado durante este curso 2016-2017.

estuche tejano con aplicaciones patchwork para niñas estuche tejano con aplicaciones patchwork para niñas estuche tejano con aplicaciones patchwork para niñas

Las clases de Patchwork empezaron en octubre y acabaron en mayo. Dos cuatrimestres, en los que durante una hora enseñaba a estas niñas el arte de la costura. Aquí os enseñé unas cuantas cosas que realizaron durante el primer cuatrimestre  y hoy os enseño las que hicieron durante el segundo.
Sí, he dicho arte, y lo digo bien, pues el coser es un arte y más si durante todo el curso lo han estado haciendo a mano.

cojín osito aplicaciones patchwork para niñas cojín osito aplicaciones patchwork para niñas

Es cierto que yo, desde casa, les echaba un cable para ayudarlas un poco. Y, es que con una hora no hay tiempo suficiente para hacer todo esto que os estoy mostrando…
Me lo he pasado muy, muy bien, viendo las caras que ponían a medida que sus trabajos avanzaban.
Y es que no hay mayor satisfacción que ver un trabajo hecho con ganas y ¡A MANO!
¡Hasta pronto!


Patchwork para niñas

¡Hola!

A mitad de octubre empecé una nueva faceta de mi vida: dar clase de extraescolares en uno de los colegios de mi población. Las que me seguís por Facebook ya lo sabréis porque publiqué una foto del primer ejercicio que les hice hacer, pero es que me apetece un montón explicároslo también por aquí.
Así que, sí, doy clases de patchwork a niñas. Bueno… claro, patchwork, lo que se dice patchwork…bien bien no lo es, de momento, poco a poco, de momento han de aprender a coser… todo llegará.

La verdad es que me lo paso genial, son 9 niñas de entre 8 y 11 años. Divertidas, charlatanas y muy trabajadoras y os quiero mostrar lo que han hecho hasta ahora y lo que hoy mismo acaban de empezar.

Lo primero que empezaron a coser, para aprender los puntos fundamentales de la costura, la bastilla y el punto atrás, fueron los peinados de unas simpáticas caritas de niñas y niños en cartulina. 

Los dibujos, que encontré en internet, y los imprimí en cartulina. Llevan marcados unos puntos blancos que es el lugar por donde se debe pasar la aguja con el hilo que, para facilitar el trabajo, yo previamente les había perforado las marcas.

Quedaron muy, muy, pero, que muy bien… ¿A que sí?

Entretanto, yo me preparé un muestrario de puntos para poderles enseñar. Lo hice con hilos de diferente color para que quedase más vistoso.

Cómo me hacía falta una libreta donde apuntar las cosas que vayan surgiendo durante el curso, ideas, incidencias, materiales… etc. decidí personalizarme una.

Escogí una que tenia por casa, de esas que te dan de propaganda,  y decidí forrarla. Utilicé telas adhesivas y personalmente el resultado me encantó… y ¡Tan contenta que voy a clase con mi libreta! Jajajaja.

El siguiente trabajo fue una mini calabaza… Es que se acercaba el día de Halloween… y como esta tradición importada cada vez gusta más a los peques, pensé que les gustaría hacerla…

Y no me equivoqué, estuvieron encantadas.

Fue algo estresante para mí porque la tenían que realizar en una hora….

Les llevé todo preparado…. En plan kit… El fieltro cortado y marcado donde debían de coser, una bolsa con la cantidad justa de guata y la hoja con el trocito de tallo…. Y ¡Lo conseguimos! Chulas, ¡¡¡¡No!!!!!… ¡Lo siguiente! Chulísimas o más todavía Rechulas… jajajaja. Ya las estais viendo, cada una con su mini calabacita.

Y ahora, de cara a navidad, que aunque parezca que todavía falta mucho no nos daremos cuenta y ya la tendremos aquí, han empezado a hacer esta divertida bota….

La preparé en casa para ver que no fuera demasiado complicada. Primero lo hice a máquina. y este es el resultado. 

 Después la repetía a mano para que las niñas vieran cómo quedaria realmente. (Las estrellitas las engancharé otro día.)
 
La verdad creo que no les resulta demasiado complicado… de hecho por las fotos ya podéis ver que han adelantado bastante el primr día…
 Y además lo hacen bastante bien… Con lo que espero que cuando estén terminadas estarán… ¡Casi perfectas!
Ya os las enseñaré. Y os iré mostrando los próximos trabajos.
Ah! ¿Os habéis fijado en el detalle de la bolsa de papel?  Tambén tienen tiempo de decorar la bolsa, ¡Jajaja!
¡Hasta pronto!


Palet + Pintura = Abeto.

¡Hola!
Sí, lo sé,  ya no toca, pero es que estoy poniendo orden a las fotos y, de paso, haciendo carpetas con las cosas que tengo pendientes de publicar y me he dado cuenta de que llevo muuucho retraso.
Por ejemplo, hoy os voy a enseñar el árbol de navidad que he puesto este año en el jardín…. Y me diréis: Pero… ¡¡¡¡Si ya no toca!!!! Síiii, lo sé, pero me es igual.
 Yo os lo enseño porque creo que os puede gustar y alguna quizás se guardará la imagen en Pinterest para tener una idea de cara a la próxima navidad, y porque lo he hecho yo y me apetece que lo veaís.
El árbol tiene, evidentemente, forma de abeto y está realizado con la madera de un palet.
Para ser sincera, lo construyó mi marido ayudado por su hijo.
Primero desmontaron el palet. Cortaron un primer trozo con la medida de la pieza superior y para las siguientes aumentaron la longitud escalonadamente de manera que a montarlas sobre un eje formaran la silueta de un abeto.
Para el eje utilizaron un listón al que le dejaron el extremo inferior más largo para poderlo clavar en la tierra.
Mi trabajo consistió en pintarlo y decóralo.
Lo pinté con pinturas Chalk Paint, usando un color diferente para cada tablero, usadas directamente sobre la madera bruta, sin lijar ni pulir.
Una vez se hubo secado, le pasé la lijadora para desgastar la pintura para darle un aspecto desgastado.
Dado que el abeto lo iba a colocar en el exterior, le di una pequeña capa de cera, de este modo la pintura quedó mejor adherida.
Para decorarlo usé unas pequeñas figuras de madera con forma de estrella y abetos que hacia varios años había comprado y que casualmente concordaban los colores con los que yo había usado.

El abeto lo coroné con una estrella que recortamos en un retal de DM que teníamos por casa, pintada de color amarillo intenso.
También le puse luces pequeñitas blancas que al anochecer encendía y de este modo disfrutaba del abeto de día y de noche.
Fácil, rápido y resultón. ¿Os gusta?
Y eso es todo.
¡Nos vemos pronto!  

Cómo forrar una libreta… y ¡Convertirla en única!

¡Hola!
Voy a explicaros cómo de dos pequeñas libretas usadas he hecho una y además con las tapas personalizadas.
Tenía dos libretas pequeñas, tamaño A6, es decir unos 10 x 15 cm, que estaban a medio usar y decidí convertirlas en una sola.
Lo primero que hice fue arrancar las hojas usadas, con esto reduje el grosor de las libretas y que resultara más sencillo poder hacer una.
Acto seguido quité las espirales, para ello y ayudada de los alicates estiré uno de los pequeños dobleces que tienen en los extremos y lo dejé en forma redondeada para facilitar la extracción. Después es fácil, sólo hay que ir girando el espiral con cuidado hasta que llega al final.
Cuando acabé de sacar las espirales, aparté las tapas  y junté las hojas de las dos libretas para formar un solo grupo, con cuidado de que no se movieran. Para evitar que se muevan se pueden sujetar con un clip de pinza o algo similar, aunque yo no utilicé nada, sólo tuve cuidado mientras las manipulaba.
Y llegó el momento de decorar las tapas.
El material que usé para ello fue:
  • Restos de papeles estampados y un sello de correos usado.
  • Un trozo de puntilla y de cinta zigzag (ondulina).
  • Regla, cúter y tijeras.
  • Cola blanca, un pincel, un poco de agua y un trapo.
  • Una aguja lanera y un palillo de pincho.
  • Y, evidentemente, la portada y contraportada de la libreta, o sea, las tapas.

Tomé las medidas de la tapa y añadí unos tres centímetros de más a todo alrededor y corté dos trozos iguales.  Estos centímetros de más por cada lado son los que servirán para hacer los pliegues hacia el interior.  
También hice unos cortes es las esquinas, cómo podéis ver en la fotos.
Preparé la cola, para ello puse tres partes de agua y una de agua y lo mezclé. La proporción la hice a ojo, ya que sólo es para que la cola no sea tan espesa y no cueste tanto extenderla.
Extendí la cola con un pincel sobre la tapa de la libreta y la coloqué encima del papel. Pasé un trapo por encima para que quedara bien adherido a la tapa y para que no quedaran burbujas de aire.  Después encolé las pestañas y las doblé hacia el interior.
Continué decorando la portada.
Para ello añadí un papel estampado con flores, un trozo de puntilla, un trozo de ondulina… a todas las medidas les añadí los tres centímetros por lado para poder hacer el doblez hacia el interior. Ah! Y le puse el detalle de un sello de correos usado, este era de un paquete que me llegó de China.
La parte interior, es decir, la otra cara de las tapas las forré con un trozo de otro papel. La medida de éste es medio centímetro más corto que la medida de la tapa.
Para dar un acabado perfecto, durabilidad y protección a la libreta extendí la cola por toda la superficie, exterior e interior. Di varias capas, creo recordar que al menos tres, si no fueron cuatro. Entre capa y capa esperé a que estuviese bien seco. A veces, al poner la cola, el papel se arruga,  pero no hay que preocuparse, a la que se seca vuelve a estirarse y queda perfecto.  La cola también le da un brillo satinado que a mí, personalmente me gusta mucho.
Cuando estuvo perfectamente seco, hice los agujeros, ya que habían quedado tapados por las capas de papel.
Para ello me ayudé de la tapa de la otra libreta, la  que no iba a utilizar, la puse encima de la tapa forrada y, primero con una aguja lanera para marcar los agujeros, y después con un pincho de madera, fui abriendo de nuevo los agujeros.
Solo quedaba volver a poner la espiral, poco a poco,  girando hasta llegar al final, doblar el extremo con unos alicates y … 
¡Listo!
Una libreta súper chula y además única. ¿Te animas a hacer la tuya?
Y si lo haces, ¿me la enseñarás?, ¿Si? ¡Gracias!
¡Nos vemos pronto!

  


Reciclando botes de cristal

 ¡Hola!
Ya estaba cansada de ver mis pinceles metidos en un simple tarro de cristal, de esos que contenían mermeladas, judías o espárragos y que, al menos yo, guardo para reciclarlos y darles otro uso.

Pero, como os iba diciendo, ya estaba casada de verlo allí, transparente y lleno de pinceles, que útil si que lo era, pero insulso, también. Así que decidí transformarlo.
Os quiero enseñar cómo darles vidilla. Usaremos un poco material, un poco de tiempo y  un poco de paciencia…Y ya veréis que el resultado es bastante gratificante. 
Vamos allá.

 Material necesario:

  • Bote de cristal
  • cola blanca 
  • pincel
  • papel estampado, si es finito mejor, yo usé restos que tenia de la marca Decopatch
  • tijeras 
  • un poco de agua y
  • recipiente pequeño, por ejemplo una tapa o un platito, para mezclar la cola con el agua.
 PASO 1: Cortad el papel en trozos pequeños de diferentes medidas. Yo los he cortado de forma geométrica, casi todos son de formato rectangular, pero con diferentes anchos y largos.
PASO 2: Mezclad dos partes de cola blanca con una de agua. No hace falta que sea exacto, hacedlo a ojo, eso sí, tiene que haber más cola que agua.

PASO 3: Aquí empieza la transformación, pegar los trozos de papel en el tarro. Para ello utilizad el pincel. Pintad una parte del bote por donde queráis empezar con la mezcla de cola y a continuación poned el papel encima. Para que quede bien adherido ir dando golpecitos con el pincel. Esto sirve para quitar las burbujas de aire y que el papel quede bien estirado. Pasad una capa de cola por encima del papel, para que quede bien adherido al cristal.

PASO 4: Seguid añadiendo trozos de papel, colocadlos a tocar unos con otros e id cubriendo todo el tarro. 

PASO 5: Cuando esté totalmente cubierto, dad una capa uniforme de cola por encima y dejar secar. Cuando la cola está seca queda totalmente transparente y con un brillo satinado. Esto sirve para proteger el papel. 

PASO  6: Cuando el tarro esté bien seco ya estará listo para que lo uséis de la manera que queráis. 

Cómo me gustó el resultado no me pude contener y mientras se secaba uno, empecé a hacer otro, y ya veis, ahora los pinceles lucen más bonitos en sus tarros decorados.  

Hay un paso opcional, si queréis, con un rotulador de punta gruesa podéis pintar las líneas de separación entre los trozos de papel, o podéis simular puntadas como si de un trabajo de patchwork se tratara… ¡¡¡Imaginación al poder!!!

Y eso es todo ¡Nos vemos pronto!