Otro babero monstruoso…

! Hola ¡

No he tenido tiempo de preparar una entrada como Dios manda porque he estado  liada organizando una fiesta sorpresa para mi madre, que el pasado día 3 cumplió la friolera de 83 años. ¡Casi nada! 
Pero ya os lo explicaré en otra entrada, porque además quiero enseñaros las cositas que preparé… ¡Intriga! Ja ja ja.
Hoy os enseño otro babero monstruo. Lo he confeccionado para la hija de una compañera de trabajo. Bueno, esto hay que aclararlo un poquillo. Fuimos compañeras,  y el trabajo,  para las dos, es ya un ex-trabajo; pero todavía mantenemos algo de contacto a través de Facebook.  
Cada vez me gusta más este babero. 
 Por cierto, la niña se llama como mi hija, Mariona, y el día 2 cumplió su primer añito de vida. 
 ¡Nos vemos pronto! 


Trapos de etiquetas

¡Hola!

En la entrada anterior os hablé de Alba, mi vecinita a la que regalé unos baberos divertidos hechos por mí. Pues no fue todo lo que le confeccioné.
Hay un blog que sigo en el que encontré un tutorial para hacer un Trapo de Etiquetas.
Y ¿qué es un Trapo de Etiquetas? Os debéis preguntar algunas de vosotras.

La respuesta es que se trata de un trapo para cuando los bebes empiezan a babear y chupetear todo lo que cae en sus manos. Lleva cintas de diferentes texturas para que lo pueda coger y entretenerse a la vez que centraliza las babas en él.

Me puse manos a la obra, y, con mi manía del quita y pon, confeccioné dos trapos.

Para decorarlos, además de las cintas, cosí la inicial de la niña. También añadí un trozo de plástico de los que hacen ruido, para que cuando arrugara el trapo hiciese ruido. Por último, puse una cinta que cierra con un snap para poderlo sujetar en el cochecito, y que no se pierda.

Y ya veis cómo quedan. Al llevar tanto colorido son muy alegres.

 ¡Nos vemos pronto! 


Baberos montruosos

¡Hola!
En diciembre llegó al barrio una nueva vecina. Más bien tengo que decir vecinita. Se llama Alba, un precioso bebé moreno y despierto.
Vive justo en la casa contigua a la mía y, de vez en cuando, la oigo llorar; y se despierta en mí esa ternura que nos dan los bebés y esa añoranza típica en aquellas que somos madres de hijos muy mayores.
Y, cómo no, para recibirla que mejor que regalarle algo confeccionado por mí.
Hace tiempo, en un blog, vi unos baberos que me parecieron muy divertidos y me guardé el patrón que la dueña del blog compartió por si queríamos realizarlos y ¡Por fin llegó el momento de usarlos! ¡Qué bien!
Decidí hacer dos, por aquello del: quita y pon. Todos sabemos que con los bebés ¡Nunca hay demasiada ropa!
Y aquí tenéis el resultado. Divertidos ¿verdad?


 
 ¡Nos vemos pronto!