¡Hola!

Y sigo con los regalos que realicé a mi vecinita Alba. Como no hay dos sin tres, este es el tercer y último regalo.
Un peluche. Y no un peluche cualquiera, noooo…
Un señor hipopótamo, de unos 50 centímetros, gordinflón y muy, pero que muy, suave.

Las telas que usé para confeccionarlo son: Para el cuerpo, terciopelo de algodón y elastán, lo que significa que, si se mancha, se puede meter en la lavadora y queda como nuevo. Para las patas, una tela de algodón 100%.

Puse unos ojos de plástico con cierre de seguridad para que los niños no se los traguen, de color marrón, y la colita es un trozo de cinta de cola de ratón.

Una vez cosido, lo giré, lo rellené con guata y…

¡Aquí tenéis el resultado! ¿A qué es achuchable?

¡Ah! El patrón, cómo no, lo encontré en internet.

¡Nos vemos pronto!