Tiempo de mágia y caballeros.

 ¡Hola!

Hoy os quiero enseñar una capa de caballero templario y otra de mago, con sus complementos, casco y caballo para los caballeros y varita para los magos.

Voy un poco tarde, como en tantas otras ocasiones. Ya ha pasado casi un mes desde que inauguré la nueva página web y todavía no había escrito ni una sola entrada. Además, lo que os enseño hoy,  son unos pedidos especiales que me hicieron hace ya muuuchos meses.

Como siempre el día a día nos supera y hemos de dejar algunas cosas para más tarde. El escribir en el blog se queda en la cola de la lista de las cosas para hacer. Aunque me da muchísima rabia, porque es una de las cosas que me gusta hacer.

Estos días (… meses, diría yo) he estado ocupada confeccionando muchas muñecas y otras cosillas que os iré enseñando.

Hoy voy a empezar por unos pedidos especiales y que, por casualidad, tuvieron en común una cosa… Una capa.

Tiempo de caballeros …

El primero, que me lo encargaron hará más de un año, se trata de un casco de caballero medieval con la capa de templario.

Y,  ¿qué otra cosa no le puede faltar a un caballero?….. Exacto, el caballo.

Ya veis, todo un conjunto completo y de lo más molón. El casco está confeccionado con tela de polar gris con detalles en rojo. Como era para celebrar el cumpleaños de un niño, me pidieron que hiciera también el número de su edad, el  cuatro.  Lo querían poner en el caso. De esta forma, sustituyeron la típica corona por un simpático casco de caballero medieval.

La capa es de popelín de algodón y lleva la cruz de templario aplicada a máquina. Normalmente uso fieltro, pero pensñe que quizás la capa, al ser blanca se tendría de lavar más de una vez y que daría mejor resultado hacerla de esta manera.

El caballo, es de los Caballos de Palo que hago para vender, normalmente, en los mercados y ferias medievales a las que asisto. Le puse bridas rojas para que el conjunto fuese más armonioso

…y de mágia

El otro encargo, fue una capa de Mago y una varita mágica a conjunto. La realicé con tela de raso estampado con estrellas plateadas. Como la tela era lisa por un lado, confeccioné la capa de manera que fuese reversible.

Para ello, cosí la capucha con una costura inglesa, y puse un bies del mismo color que la tela alrededor de toda la capa.

La varita, es del modelo que hago, con su tul a modo de destellos. En este caso, pero, hice unas modificaciones, en lugar de fieltro, la confeccioné con la misma tela de la capa. El tul de color malva y unas cintas plateadas le acaban dando un que “mágico”.

Ya veis el resultado, genial, ¿no?

 

Quien sabe, a lo mejor con el tiempo lo pongo en la tienda 🙂

¡Hasta pronto!


Varitas mágicas

 ¡Hola!
Hace unos días os hablaba de los lápices varitas mágicas, pues hoy os quiero enseñar las autenticas Varitas Mágicas… Esas que acompañan a cualquier niñ@ mientras sueña en cambiar las cosas y en convertir sus sueños en realidad.

Pues bien estas varitas les ayudaran a estimular su imaginación y quien sabe… quizás alguno de sus deseos de convierta en realidad.
Las hay de muchos colores… azules, verdes…
blancas, amarillas, fucsias y, cómo no,¡¡¡Rosas!!!
Son diseño propio. He intentado hacerlas diferentes y para ello he aplicado unos destellos de tul con brillantes lentejuelas.
Las estrellas tienen una medida de unos 12 x 12 cm. están confeccionadas con fieltro de lana y relleno de floca. La medida total es de 50 cm, el palo de madera de pino pulido.
¡¡¡Son geniales para conseguir hacer realidad cualquier deseos!!! ¿No os parece?

¡Nos vemos pronto!


Como convertir un lápiz en varita mágica. Tutorial

¡Hola!
Para el bautizo de Núria, del que os hablé AQUI, mi amiga también me pidió que hiciera otra cosa.
A los niños y niñas que asistieron al bautizó, como detalle, les hizo una pequeña libreta con el recordatorio del día y qué mejor acompañamiento para la librete que un lápiz.
Pero no quería que fuese un lápiz normal y corriente, así que decidimos convertirlo en Varita Mágica.
Para la transformación de un vulgar lápiz en Varita necesitamos: 

  • Fieltro en varios colores, evidentemente si se ha de hacer más de una, sino con un solo color hay suficiente, je je.
  • Lápiz o lápices.
  • Un trozo de cinta de color a juego con el fieltro.
  • Pistola de cola caliente.
  • Marcador y plantilla con forma de estrella.
1.- Primero dibujamos una estrella en un trozo de papel o mejor aún una cartulina y la recortamos. 
2.- Trasladamos el dibujo en el fieltro, tantas veces como lápices queramos decorar, teniendo en cuenta que necesitamos dos estrelles por lápiz.
3.- A continuación, cortamos trozos de unos 10 cm. de cinta y  con la pistola de cola caliente la pegamos en la parte superior del lápiz. Yo he usado la cola caliente pero se puede usar cualquier otro adhesivo que os vaya bien.
4.-  Llega el turno de las estrellas. Las encolamos de dos en dos, dejando un trocito abierto por el que podamos meter el lápiz.
5.- El último paso: Por la abertura que hemos dejado, ponemos un poco de cola caliente y con cuidado introducimos la punta del lápiz que habíamos puesto la cinta y presionamos para que queden, estrella y lápiz, bien enganchados. 

En este paso hemos de ir con cuidado de no quemarnos. Os lo digo por experiencia, que las quemaduras con la cola son dolorosas aunque sean pequeñas. ¡¡¡Aughh!!! ¡Me ha pasado más de una y de dos veces!

Ya veis que, con un poco de cinta y un poco de fieltro, un sencillo lápiz de madera se transforma en una varita llena de magia en un santiamén.
¿Qué os parecen? Quedan bonitos, ¿no?
¡Ah! Pensad que siguiendo estos pasos se pueden decorar lápices con las formas y detalles que se os ocurran.

¡Nos vemos pronto!  


Coronas y Varitas Mágicas

¡Hola!

Siguiendo con las cosas que realicé para los medievales y siguiendo con el  fieltro, ahora toca el turno a las coronas y varitas mágicas.
Hay coronas para toooda la corte, jeje…
Para el Rey de casa…
Para los príncipes….
Las princesitas y princesas, 

Y evidentemente, la Reina….  

Las coronas están elaboradas con doble capa de fieltro, cosidas entre sí. 
Hacen una medida de unos cuarenta centímetros de ancho,  más o menos, y llevan unas cintas para poderlas atar a la cabeza. De esta forma se adaptan a todas las cabecitas.
Las varitas las hice con dos estrellas cosidas entre sí. Para decorarlas y hacer que fueran “más brillantes” intercalé unos cuadrados de tul a los que añadí unas lentejuelas.

Creo que quedaron muy resultonas. De hecho, ¡El primer día de mercado las vendí todas!
¿No os parecen brillantes?
Las niñas estaban encantadoras con su corona y la varita… eran una mezcla de princesa y hada madrina… ¡Imaginación al poder!
¡Nos vemos pronto!