Hola, hola, hola

 

Mi primera entrada desde WordPress… jejeje.
Estoy contenta, porque los cambios han sido muchos y espero que sean para muyyy bien.
Como podeis ver, hemos traspasado todas las entradas que tenia en Blogger, así o se ha perdido nada (al menos eso parece) y todo sigue igual.
Hemos hecho un traslado  y de paso hemos añadido mejoras.
Espero que os guste, yo pienso seguir aquí… ¡¡¡todavia tengo muchas cosillas que enseñaros!!!

Si alguien encuentra un error o una carencia, por favor os agradeceria que me lo hicierais saber.
Y eso es todo por hoy, a ver si esta seman mismo empiezo a escribir nuevos post.

Gracias por vuestra paciencia

 

 


Me mudo a WordPress

¡Hola!

Ahora sí, ya está. Hoy estoy escribiendo mi última entrada en blogger.
Porque ahora sí, ya llega el cambio.
A partir del lunes 8 de Mayo,
cuando entréis en www.larroba.com, os encontrareis  en la nueva ubicación de L’@ LaRoba y podreís ver los cambios que os mencionaba en esta entrada

Este es el aspecto de la página de inicio


Me da penita dejar el Blog de blogger, porque me lo he trabajado mucho. De una plantilla simple, fui modificando y modificando hasta dejarlo como me gustaba y al mismo tiempo aprendiendo un poco, porque todas las modificaciones que hacia las iba buscando en internet y gracias a unos muchos tutoriales y consejos de gente maravillosa que hay  ahí detrás pude amoldarlo a mi gusto.

Pero me consuela, que este blog haya dado paso a una nueva cara de L’@ LaRoba.
Así que ya no me enrollo más, el lunes nos veremos en un nuevo formato y espero que continuéis estando ahí, para seguir viendo las cosillas que hago y poder estar un rato juntas aunque sea en el ciberespacio.

Así se verá mi tienda online

 

¡¡¡¡Nos vemos el lunes!!!!


Restaurando un reclinatorio

¡Hola!

El septiembre pasado una amiga me pidió un pequeño favor. 
Ella tenía un antiguo reclinatorio, de esos de antes, que se tenía en propiedad en la Iglesia para cuando iban a misa. De esos que, además, se convertían en silla…

Pues bien, decidió arreglarlo. Lo decapo, lijó y volvió a barnizar, y le quedaba hacer el culo de la silla, que quería hacerlo con cuerda, pero… En la parte trasera llevaba pintadas las iniciales de la persona de la que era propiedad y se tenía que volver a pintar.
Mi amiga, antes de empezar con la restauración, calcó las letras tal como eran para después volver a estamparlas.

Pues bien, el favor que me pidió era si yo se las podía pintar, ya que ella, según me dijo no tenía suficiente pulso y le daba miedo que lo le quedara bien, ¡¡¡como si a mí me fuera a quedar perfecto!!! Jajaja

Bueno, hice lo que pude.

Primero practiqué un poco en un papel. Marqué las letras en la silla y… con tinta dorada las estampé.

Y ya veis el resultado, un Trabajo que hice en muy poquito tiempo.

Supongo que ella ya lo debe tener acabado… Me he quedado con las ganas de verlo terminado. Seguro que luce súper bonito.

 

¡Hasta pronto!


Una segunda oportunidad

¡Hola!
Hoy os quiero enseñar el trabajo que hice este verano. 
Una amiga me pidió si podía dar una segunda oportunidad a este viejo armario que querían poner en el restaurante de su hija… Y yo, ¡Encantada con el proyecto! Ya veis que a la Vicky de L’@LaRoba no se le resiste nada. Y es que todo lo que sea manual ¡¡¡¡¡Me encanta!!!!!
El Trabajo principal era cambiar su aspecto con una buena mano de pintura.
La madera no estaba en mal estado, así, lo primero que hice fue limpiarlo bien, pasé el aspirador por todos los rincones y luego un trapo húmedo para que no quedara nada de polvo y suciedad.
Quité todos los herrajes y las puertas para poder trabajar más cómodamente.
Luego pasé a pintarlo. Use pintura a la tiza, la Chalk Paint, que por cierto está muy de moda y sinceramente es que es genial, porque no necesitas ni imprimación, ni quitar restos de pinturas anteriores ni nada de nada.
La primera capa de pintura fue en color blanco antiguo. Pinté todo el exterior así como el interior.
Cuando la pintura estuvo seca, le pase una segunda capa en color verde agua muy clarito diluida en agua, para “ensuciar la pintura blanca, no para taparla, pero solo al exterior del armario.
Al interior le di la segunda capa del mismo blanco Antiguo que había utilizado.
Seguidamente forré el interior con papel vinílico adhesivo, en un tono beige a topos.
Monté las puertas y los herrajes y….. ¡Me armé con la lijadora eléctrica para “envejecer” el armario!
La pasé por las zonas que más desgaste acostumbran a tener, salientes,  puertas….
Cuando me pareció que ya estaba suficientemente envejecido, quité muy bien el polvo y barnicé el armario. Todo. Interior y exterior. Para ello utilicé un barniz al agua semi-mate que da un acabado muy parecido al encerado manual.
¡¡¡Y listo!!!!
No parece el mismo, a que no.
¡Nos vemos pronto!

 


Gallinas de patchwork

¡Hola de nuevo!
Sigo con el Patchwork…  
Hoy os enseño una gallina que hice junto a mis alumnas.
Les preparé unos kits con las instrucciones y las telas que hacían falta para la confección.
Se hacen juntando dos bloques de Log Cabin con pliegues.
No he preparado ningún tutorial para hacerlas, pero creo que las fotos os muestran más o menos el proceso.
Cuando acabé la gallina, me hizo gracias hacer un gallo.
Y la verdad no sé cual de los dos me gusta más.
¡¡A que están geniales!!!
¡Hasta pronto!