Cuarto de costura

¡Hola!

El mes de febrero pasado… buff!!! ¡No hace tiempo ni ná! … arreglé un cuarto para poder trabajar. ¡Mi cuarto de costura! Mi taller. Mi habitación de trabajo… jeje.
Para ello tuve de sacrificar la habitación de Pep, el hijo de mi marido (ahora tiene otra habitación  para cuando viene a dormir a casa). ¿Qué porque esa habitación? Pues muy sencillo, es la habitación más pequeña que hay en la casa, mide unos 9 m2   , (3 x3 m. aprox.),  pero para poder trabajar yo es más que suficiente.
Los muebles eran en madera y lacado rojo y las paredes estaban pintadas en color verde pistacho y en una de ellas habíamos pintado un pequeño graffiti. Me dio mucha penita tener que cubrirlo, pero una vez acabada toda la operación pintura, valió la pena, pues me ha quedado un cuarto súper chulo.
La habitación la pinté en color beige, y como lo interruptores tienen un marco en un color acorde al de cada habitación, en esta eran de color verde,  así que no me quedó más remedio cambiarlos, pero no, no los puse nuevos, no, lo que hice fue pintarlos.
Lo hice sumergiéndolos directamente en el bote de esmalte  y después los dejé colgados para que se escurrieran y se secasen. El resultado ya lo estáis viendo. Sensacional, ¿No?
Unos días antes de empezar a vaciar la habitación y de pintarla de nuevo, hicimos una excursioncita para poder comprar una mesa, un armario y cuatro cosillas más, y sí… fuimos a parar al famoso IKEA.
Aunque compré algún que otro mueble, también aproveché otros que tenía en casa.  Por ejemplo, pinté la estantería roja que había en la habitación y una cajonera de melanina de pino que decidí aprovecharla, les di una capa (más bien fueron dos) de esmalte mate en color blanco roto, y a la cajonera le cambié los tiradores, le añadí ruedas y unas asas en la parte lateral para poder trasladarla.
 Los tiradores son de porcelana y escogí uno de cada color, para dar un toque original.
También tengo una mesita de noche “made in Ikea”  que tiene al menos quince años, de color azul, y decidí cambiarlo por uno más actual y ya veis, escogí un color rojo butano.
Para ello usé, también esmalte mate.  Le cambié el tirador por uno que es una piedra y como podéis observar queda súper bien.
Y llegó el turno de empezar a montar los muebles y colocarlos en su sitio… pero entre los muebles blancos y la pared beige… pensé que el cuarto quedaba un poco “soso” y decidí añadir una nota de color.
Y… decidí pintar unos cuantos octágonos, cada uno de un color, y el resultado me recuerda a un trabajo de patchwork, ¿Qué os parece?
Y listo, sólo quedaba poner las cosas en su sitio.
Los hilos en los cajones,
las telas y los fieltros bien doblados en el armario. 
Las revistas en el revistero que colgué en una de las paredes, y en los ganchos que puse colgué la bolsa de patchwork y la pequeña tabla de planchar. 
En unas estanterías vistas  puse algunos de mis muñecos…

las reglas en su base…. Etc., etc.
Ahora mi cuarto de costura luce así de chulo.
¿No os lo parece?
¡Nos vemos pronto!

Ambulancia y ropa interior en papel kraft.

¡Hola!
Hoy os quiero enseñar un encargo que me hizo una amiga, es amiga y buena cliente, pues ya me ha encargado muchas cositas en diferentes ocasiones. El encargo fue en abril pero, como llevo tanto atraso, os lo enseño hoy.
En esta ocasión quería  hacer un detalle a una pareja que se casaba.  Me encargó, como en otras ocasiones, unas bolsas para la ropa interior.
Ya sabéis que las confecciono en lino blanco y coso unas aplicaciones de ropa interior para ella y para él. 
Mi amiga me pidió estos dos modelos que ya había confeccionado otras veces por que le gusta mucho el resultado. Yo también creo que son unas bolsitas muy prácticas para cuando vas de viaje.
También me comentó que al chico le gustan mucho las ambulancias y que las colecciona y enseguida pensé que seguro que no tendría un estuche como el que hizo Mavi, mi colega bloguera, y nos enseñaba en esta entrada así que me sirvió de inspiración, vamos, inspiración completa, porque lo hice casi, casi ,igualito.
Es ideal para llevar, por ejemplo, los medicamentos cuando estás viajando.
Lo confeccioné con tela de algodón gris clarito y un forro de cuadros vichy en gris y blanco.
Apliqué una ambulancia con una gran cruz roja  a máquina  y la cremallera y pespuntes en rojo para que destacasen e hicieran  juego con la cruz de la ambulancia.  Las ruedas son dos botones y no podía faltar la carretera pespunteada en negro.
Un estuche súper chulo, ¿No? Vamos a mi por lo menos me lo parece, aunque digan que está mal reconocerlo. En cuanto tenga un rato libre me hago uno para mí.
Y ya para acabar, no podía faltar el envoltorio. Un paquetito sencillo: Papel kraft, cuerda de algodón y una cinta de cuadritos y forma de corazones. Un poco de washi tape, mi tarjeta y como detalle final una pinza de madera con una pajarito. Lo dicho, sencillo.
Lo que más me gustaría es poder ver la cara que ponen cuando reciben el paquete… Pero eso es imposible…jajajaja. Me conformo con saber que les ha gustado y eso ya me consta.
Y de momento esto es todo por hoy.

¡Nos vemos pronto!

 


Un año más de Terra de Trobadors a Castelló d’Empúries

 

¡Hola!
De nuevo con muchos días de diferencia entre la entrada anterior y esta, pero aquí estoy de nuevo.
Hoy os quiero enseñar fotos del Mercat Medieval que se celebra dentro del Festival Terra deTrobadors que se celebra desde hace 26 años en el pueblo donde vivo, Castelló d’Empúries.
Hace tiempo que subí unas fotos del Mercat Medieval para enseñaros cómo era la fiesta y en Facebook publiqué un album… por lo que este año no iba a ser menos y aquí teneis una pequeñas muestra.. 
Este año la novedad es que he montado mi propia parada, pequeñita, bueno hace dos metros de largo, no es tan pequeña, pero es que cómo los años anteriores el Ayuntamiento cedía  a los comerciantes del pueblo 
unas estructuras cuadradas de cuatro metros  de lado, ahora usar sólo dos metros me ha sabido a poco, pero  la verdad es que cuatro metros se me hacían un poco grandes, si bien decoraba la parada con flores y varios complementos.
La realidad es que con la mía este año  he tenido más que suficiente, lo que cuesta es distribuir bien el género, pero una vez lo conseguí, quedó perfecta.  
Por suerte hizo buen tiempo, sin lluvia, que es lo que más temo, eso sí, muuucho calor para la época, hecho que pareció no importar a la numerosísima gente que se acercó por Castello  d’ Empúries para disfrutar de  Terra de Trobadors.
Mis productos siguen gustando, al menos eso es lo que me dice la gente que se acerca a la parada.  Unos compran, otros miran… pero me gusta escuchar sus felicitaciones por lo bonito y original de  mis muñecos.
Se acercaron a saludarme amigos, familiares, vecinos, conocidos y alumnas, pero la visita que más me gustó esta vez fue de una señora que es seguidora del blog.
Desde aquí quiero darle de nuevo las gracias por estar aquí leyendo y mirando lo que publico. Ella me dijo que por fin me había puesto cara… Yo también he puesto cara a una de mis seguidoras.¡¡¡Qué ilusión me hizo!!!! (Por cierto, si me estás leyendo, me olvidé de preguntarte el nombre, lo siento).
Y por hoy, esto es todo.Espero no tardar demasiado en ponerme a escribir y enseñaros las cosillas que he ido haciendo…que tengo un montón de atrasadas…
¡Hasta pronto!