Hip…hip..hipo..potamo!

¡Hola!
Os quiero enseñar otro hipopótamo de peluche que he hecho. Ya os enseñé uno aqui… De talla gigante, mide más de 50 cm., y otro por allá, de tamaño más pequeño, unos 40 cm.
Todos son gordinflones, confeccionados con terciopelo gris y  muy suavecitos y blanditos. 
El toque diferencial lo ponen las patas, que procuro variar el color para que no sean iguales.
Para esta vez, escogí hacerlas en cuadros blanco y negro, y también era un Hipo tamaño pequeño.
Me gustó que todo fuera de la misma gama… y una vez acabado me puse a hacer fotos…
Una por aquí… el detalle de la cola… la oreja… de más cerca… por arriba… por el lado…los ojos…
¿Los ojos?… ¿Pero no los he puesto marrones? ¿Por qué me han salido en las fotografías negros?
Ah!!!!! Jajajajaja… ¡Había cambiado el modo a monotono y no me he dado cuenta!
Las he vuelto a hacer en color y la verdad, casi casi, me gustan más en blanco y negro. 
¿Notáis la diferencia?
Como este Hipo era para hacer un regalo, me esmeré preparar el paquete.
Las que me conocéis un poquito ya sabéis cómo me gusta envolver los paquetes  para que queden bonitos. Y así es cómo quedo éste… ¿Adivináis en que época lo envolví?
Je je je.

 

¡¡¡Nos veos pronto!!!

 


Nano

 ¡Hola!

Ya os he hablado alguna vez de de mis perros, Mel y Nano, son unos de los seres que mejor me conocen y, desde luego, que más me quieren.
 Llegaron a casa un cuatro de octubre, allá por el año 2010, tenían alrededor de dos años y fueron los escogidos de entre unas docenas de perros que sobrevivían en la perrera de Figueres.
Desconozco su vida anterior, aunque es cierto que muchas veces he fantaseado con ello, intentándome imaginar a una familia que los quería pero que no podía cuidar de ellos, aunque también he pensado cosas peores…
Lo que sí es cierto es que desde el instante que cruzaron la puerta de casa se quedaron para siempre y desde ese momento empezamos a aprender  a querernos.  
Cada día hacemos nuestro paseo matutino, unos días más largo que otros, es verdad, por mi culpa, porque no me apetece, porque estoy cansada o porque tengo trabajo (aunque de vez en cuando me escaqueo y sale a pasearlos mi marido).
Disfruto viéndolos correr por los caminos, pisando los charcos y persiguiendo quien sabe a qué… Son perros de caza, aunque creo que nunca han ejercido y, yo que me alegro, pero el instinto les tira  y hacen persecuciones imaginarias por los caminos, ríos y campos…
Pero hoy os quiero hablar especialmente de Nano.
El perro más guapo, bueno  y cariñoso que podáis imaginar, compañero inseparable y paciente  capaz de convivir conmigo sin sufrir crisis de ansiedad, ni conflictos generacionales, pero reivindicando afecto por doquier.
Hace unos meses empezó a cojear. Visitas y visitas al veterinario.  Pruebas, tratamientos varios, hasta que en enero nos dieron la noticia, estaba tan enfermito que le quedaba poca vida. Un tumor estaba acabando con él.
En estos meses ha aguantado como un valiente, e incluso cuando ya nos hablaron de “dormirlo”, respondió al tratamiento tan bien que este último mes ha vivido con dignidad, contento y feliz, llevando una fantástica vida de perro. Paseando, comiendo, jugando y durmiendo, durmiendo mucho, como hacen todos los perros.
Hasta que hace tres días, empezó a empeorar, rápido, muy rápido.
Destinado a morir siendo todavía joven, aceptó sin complejos mis mimos y cuidados cuando el dolor lo achacaba, pero hasta en los momentos más difíciles vivió sus limitaciones con la mayor dignidad, casi sin quejarse y sobretodo sin rendirse.
Ayer me acosté más pronto de lo habitual y me sorprendió subiéndose a mi cama y quedándose a mi lado, cosa que no hacía nunca.
Esta mañana, había empeorado más, ya no ha querido tomar su medicación, ni salir a pasear, a su manera creo que me estaba diciendo que ya no podía quedarse por más tiempo y con solo mirarme he sabido lo que me estaba expresando, era el momento de decirnos adiós.
Le he acariciado la cabeza y abrazado, lo he besado y vuelo a acariciar  rato y rato, tanto como llevaba ya días y días haciendo, pero hoy, los dos sabíamos que eran unas carantoñas diferentes, hoy nos estábamos despidiendo.
Hoy, sábado 20 de febrero a las 11 de la mañana se ha ido, con la misma dignidad con que siempre vivió, pegado a mí, confiando en mí, tranquilo y envuelto en mi abrazo.
Sus grandes ojos marrones, dotados de una extraordinaria mirada franca y tierna, siempre supieron transmitirme su amor y su confianza ciega en mí. .

Hasta siempre Nano.
Este es mi pequeño homenaje.


Un nuevo caballero para las marionetas de dedo

¡Hola!
¿Os acordáis de la Marionetas de Dedo que confecciono? ¿No? Las podéis ver AQUI.
Pues bien, hace ya un tiempo recibí un encargo un poco especial.

Una madre de dos preciosos gemelos quería un juego de marionetas de mano pero con dos caballeros, una para cada uno de sus hijos.
Si, quería dos caballeros y ninguna princesa… Jajaja me hizo mucha gracia ya que normalmente siempre quieren una princesa para, en los juegos infantiles, poderla rescatar del dragón… jajajaj
Pues, no, esta vez son dos caballeros que van al combate contra el … simpático dragón.
Como podéis veis lo hice diferente, este es rubio y la vestimenta es gris clarito y lleva un casco diferente.
A partir de esta temporada voy a incorporarlo como  nuevo personaje y espero no tardar demasiado para poderos presentar algunas de las nuevas familia de marionetas de dedo que ya voy perfilando en bocetos….
Poco a poco pero sin pausa que sino el tempo se nos tira encima y llegará el verano con las cosas por hacer…
Ya me diréis si os gusta el nuevo caballero, ok?
¡Nos vemos pronto!

Identificadores para maletas

 ¡Hola!

Hay muchas maletas muy parecidas y muchas iguales a las nuestras, y ¿Qué mejor que un original identificador para reconocer nuestras maletas en cuanto aparecen por la cinta del aeropuerto? ¿No?
Hace ya varios meses, os enseñé los identificadores que había confeccionado  y al mismo tiempo os dejaba un tutorial de cómo los hice,  por si alguien se animaba a hacerlos.

Hoy os quiero enseñar éste que me encargaron para primeros de septiembre pasado.

Era para regalar a un chico que marchaba de Erasmus. Espero que el identificador le sirva en sus viajes.
Podéis observar que escogí  una tela de cuadros, que normalmente hace más de chico, jajaja, ¿No? Al menos eso me parece a mí.

Es reversible, con lo que cuando se canse del lado de cuadros grandes le puede dar la vuelta y lo lleva de cuadros más pequeños.

La etiqueta está hecha con las mismas telas y lleva una tarjeta con una simpática frase: Eps!!! Aquesta no és la teva maleta ( Eps!!! Esta ni es tu maleta) y por la otra cara de la tarjeta se puede apuntar el teléfono y los dados del propietario de la maleta para que  en caso de extravío, se pongan en contacto con su propietario.
Para Navidades hice estas otras tres.

Hay uno que es para chico, ¿Adivináis cual? Y las otras para dos chicas.

Usé colores más cálidos para ellas y un azul con estampado japonés para él.

Estás también son reversibles y podéis observar los colores de las dos caras.

La verdad es que cuando veo a alguien que lleva uno de mis identificadores me hace mucha ilusión.
Y esto es todo por hoy,

Nos vemos pronto!


Bolsas para la lencería.

¡Hola!
Hoy va de recuerdos repetidos… ¿Mande…?  Pues eso… de cosas que he confeccionado y que vuelvo a confeccionar por encargos que me han hecho.
Trabajos con los que disfruto, porque aunque no sean del mundo “muñequil” en el que estoy inmersa, me relajan y con los que me recreo durante su confección y que, además,  me alegran la vista cuando los veo acabados.
Uno de estos trabajos son las bolsas para poner la ropa interior, ¿Recordáis? Os enseñaba, hace ya un tiempo, una que hice para la novia de mi hijo, y de paso os dejé el tutorial que hice mientras confeccionaba dos modelos nuevos.
Pues bien, desde entonces hasta hoy, he hecho unas cuantas bolsas más. Bueno… tampoco os penséis que he hecho para un regimiento, no, concretamente he confeccionado, en total, diez,  qué bueno, pues no está tan mal, ¿No?
Sólo he fotografiado las cuatro que me encargó mi amiga Núria, que además es una buena clienta. Las otras dos eran iguales a las primeras que hice y la verdad, no creí que fuera necesario sacar más fotos.
Disfruto confeccionando  estas bolsas porque es un trabajo distraído. Recortas las piezas y las coses uniéndolas como si de un puzzle se tratara. Combinas colores, puntillas, lazos… Y, como os he dicho antes, el resultado es tan vistoso que me alegra la vista y me hace sentir bien. 
A Núria le gustó el modelo para chico de los boxes en cuadros negros y blancos. De este modelo me encargó dos iguales para dos chicos, aunque tienen diferencias…. ¿Las habéis notado?
Para las chicas, también dos, escogió el modelo de florecitas con las braguitas corte bikini. Una de la bolsa la quería igual que la primera que había hecho, pero la otra, que era para una adolescente, me pidió que no llevara tanta puntilla, y si podía que ser en colores negro o gris, así que mi opción fue la que podéis ver en las fotos.

 

Quedaron bastante bien, ¿No?
Me encantan los detalles… Las cintas para cerrar las bolsas y…

Los botones que cuelgan en los extremos de la cola de ratón…

Ah!!!! Están confeccionadas en lino y las aplicaciones en telas de algodón.
Me gusta guardar la lencería y ropa interior en lino, es transpirable y suave. Un tejido idóneo para poner nuestra ropa más delicada.
¡Nos vemos pronto!