Monederos de ganchillo.

¡Hola!

Cuando vi el bolso que Myriam del blog Libélulas en mi desván había hecho, quedé enamorada. 
Cómo en casa tenía varias boquillas para monederos y hilos de perlé de diferentes colores, todavía de los que me había dado mi madre, me dije: “Ha llegado el momento de coger el ganchillo y tejer uno para mí”.

Uno… Nooooo… Aquí los tenéis, cuatro, sí cuatro… y creo que voy a hacer más porque quedan preciosos.

Es el típico monedero para llevar las monedas y para dentro del bolso. Cómo los que se llevaban antes y que vuelven a estar de moda.

Cómo podéis ver, los cuatro son diferentes: hay dos que combinan el punto bajo con un punto de conchas; 

un tercero, tejido con bodoques; y el cuarto, que es todo de punto bajo, aunque le hice rayas de colores para que quedara más alegre.

Todos están forrados con telas a juego y cosidos a las boquillas metálicas.

Todavía no tenía decidido cual me iba a quedar yo, que el verde y el amarillo de conchas ¡Ya se los han llevado mi madre y mi tía! Aquí quien no corre ¡Vuela! Ja ja ja.

El patrón lo he sacado del blog Cocoon-Mer, en él encontrareis las explicaciones que nos da Mercedes en un tutorial que consta de varias partes y con unas explicaciones excelentes.

Así que va, ¿A qué esperáis? ¡¡¡Poneros a tejer, que las noches de verano son muy largas!!!
¡Hasta pronto! 


Catalogo virtual

¡Hola!
Me he pasado un montón de horas preparando una cosa nueva y estoy muy contenta con el resultado.
Ya hace tiempo que había visto que hay sitios web y blogueras que publican las cosas que hacen en un formato que parece una revista o un libro. 

Pues bien, como soy un culo inquieto, me puse a indagar y ¡Lo encontré! ¡Sí, sí! ¡Qué maravilla!

Es una página web que se llama Issuu.
Podríamos decir que es como una librería online donde enviamos nuestros archivos PDF, y, una vez subidos, se procesan para mostrarlos más tarde, en formato flash. De este modo se nos permite navegar por sus páginas como si estuviésemos leyendo una revista en la vida real, con opción  de realizar zoom y pasar paginas de una manera sencilla, incluido el modo a pantalla completa.
Además, se pueden enlazar para compartirlos a través  del correo electrónico, de otra página web o de un blog.

Pues bien,  convencí a mi hija para que me prepara en Word un catálogo para los capazos. Es un trabajo enooorme. Se ha de pensar en el diseño, escoger las fotos, importarlas,  escribir la descripción….

Ella lo dejó casi acabado. No pudo finalizarlo porque tuvo que marcharse, así que yo tomé las riendas. Este fin de semana me puse manos a la obra, y, después de mucho hacer y deshacer, importar, borrar, copiar y pegar, alinear, etc., lo acabé.

Se guarda en formato PDF y…

se sube a Issuuy… Como una imagen vale más que mil palabras, os dejo el catálogo para que le echéis una ojeada.
¡Hasta pronto!


Cajas de fresas recicladas.

¡Hola!

Hoy os quiero enseñar cómo reciclar unas cajas de fresas, esas que son de madera, pequeñitas y fuerte. Sí, sí, esas que cuando las tenemos en la mano, pensamos que es una pena tirarlas. 
Yo guardé tres iguales y decidí darles una nueva vida. Haciendo un resumen muy rápido, las pinte y forré, y ahora me sirven para tener material de costura bien ordenadito a la vez que decoran la estancia.

Os explico cómo lo he hecho.


Material utilizado:
          Cajas de madera.
          Pintura Chalk Paint en diferentes colores.
          Imprimación para madera.
          Barniz incoloro satinado.
          Pinceles, tijeras, cúter, cola.
          Cartón (yo he usado cajas de cereales).
          Papel de regalo (lo compré en Casa).

Empecé dando una capa de pintura color beige que tenia por casa, que sirvió como imprimación y para tapar las letras que llevan las cajas. Como después pintaremos encima, no importa el color que se haga servir.
Seguí dando una segunda capa con la pintura definitiva, en este caso usé la Chalk paint. Cómo tenía tres cajas, decidí pintar cada una de un color. Creí que era necesario, y le di una segunda capa.
Cuando la pintura estuvo seca, pinté unos topitos en los laterales de las cajas.

La manera de hacerlo es muy fácil: Ponemos un poco de pintura en un recipiente plano (yo usé la tapa de un bote), mojamos la parte trasera de un pincel en la pintura, lo aplicamos sobre la superficie que queremos pintar apretando un poquito a la vez que hacemos un pequeño giro, levantamos con cuidado el pincel y… voilà el topo ha quedado pintado. 
Recorté unos cartones a la medida de la base de las cajas y de la de los laterales (hice servir unas cajas de cereales que fui guardando para la ocasión).
También recorté el papel de regalo dándole unos centímetros de más que a los cartones.

Encolé el papel de regalo a los cartones forrándolos de la misma manera que se forra un libro. 
El siguiente paso fue encolar las piezas de cartón forradas a la caja. La cola que hice servir es la cola de carpintero o cola blanca que rebajé con un poco de agua.
También me decidí en forrar la base exterior de la caja, pero tengo que confesar que, como usé un papel muy fino, al encolarlo quedó algo arrugado… Por suerte, es la base y no se ve. 
Y para acabar, cuando se secó y comprobé que había quedado bien encolado, di una capa de barniz incoloro satinado por todos lados, sí, por todos: el exterior de la caja incluida la base, pero el interior y laterales, encima del papel, también. De esta forma, queda más fuerte y protegido. 
Y eso es todo, espero que os guste el resultado y os animéis a hacerlo. 

¡Nos vemos pronto!


Pintando capazos con Chalk Paint.

¡Hola!
En dos ocasiones os he enseñado los capazos acabados que he hecho esta temporada. La novedad de este año, para mí, han sido los capazos pintados a mano, y de éstos os quiero hablar hoy.
Me gustaría explicaros cómo los he pintado.

He usado pintura a la tiza, la Chalk Paint, en varios colores. Es una pintura de la que ya os he hablado AQUÍ, AQUÍAQUÍAQUIAQUI y AQUÍ.

Cómo,  es muy versátil, se puede usar sobre diversas superficies.


Para pintar los capazos, yo he usado primero una imprimación de la misma marca de la pintura.  Se ha de aplicar siguiendo las instrucciones y respetando el tiempo de secado.
Después, con una brocha de pelo suave, se le aplica una capa de pintura. Hay que extenderla en todas direcciones para que la fibra del capazo quede bien cubierta. En el caso de dar dos capas o usar varios colores, se ha de respetar, también, el tiempo de secado. 
En el caso de los modelos con estampados, me hice una plantilla de plástico rígido con el dibujo a estampar. 
En los capazos de varios colores, como por ejemplo los de la colección Tricolor, primero pinté con un color, y el siguiente lo apliqué sobreponiéndolo por encima  para que se mezclaran haciendo el cambio paulatino de coloración.
Una vez pintados y bien secos, para que la pintura quede fija y tenga un poco de brillo he aplicado una capa de barniz satinado incoloro.


¡Y, listos! Sólo faltaba coser las aplicaciones, los forros, los bolsillos y…  ¡¡¡Colgárselos  del hombro y salir a lucirlos!!!

 ¡Hasta pronto!


Capazos, colecciones

¡Hola!
Llevo unos cuantos días bastante liada, pero disfrutando muchísimo, pintando y decorando capazos.
Ya os enseñé los que hice hace unos días, pues hoy os traigo más.
La verdad, y modestia aparte, me están quedando resultones.
Este año, y por primera vez, los he dividido en colecciones. Muy profesional, ¿No? Y os quiero hablar un poquito sobre ellas.
Hay cuatro: Boho Chic, Tricolor, Rústik y Sigues diferent!

La colección Boho Chic, se caracteriza por el aire romántico y nostálgico de sus piezas. Las telas que he usado son ropas con estampados florales, algodones de colores claros, bordados y puntillas, que nos trasladan a las playas del Mediterráneo. Son ideales para las mujeres románticas y soñadoras a la vez que un poco hippies.

La Rústik, con su decoración natural y sencilla y sus telas, nos recuerdan a las cosas de antes y nos trasportan a casa de la abuela. Telas en tonos naturales, detalles de ganchillo o mensajes escritos definen este estilo.
La Tricolor son capazos donde los colores se mezclan para dar paso unos a otros. Pintados a mano en colores alegres y vivos con pintura Chalk Paint, y con detalles en un claro contraste: la elegancia de las lentejuelas y la tela de saco. Son ideales para lucirlos tanto en la playa como en la ciudad.
Y por último, la Sigues diferent! “(Sé diferente)” consta de capazos pintados a mano con la Chalk Paint y estampados manualmente. Siempre destaca una figura diferente al resto: un topo de lentejuelas, un pez que nada a contracorriente… son los que le dan nombre a esta colección. 

 ¿Os han gustado? A mí me gustan, pero sobretodo por lo que disfruto haciéndolos.

¡Nos vemos pronto!