Baberos montruosos

¡Hola!
En diciembre llegó al barrio una nueva vecina. Más bien tengo que decir vecinita. Se llama Alba, un precioso bebé moreno y despierto.
Vive justo en la casa contigua a la mía y, de vez en cuando, la oigo llorar; y se despierta en mí esa ternura que nos dan los bebés y esa añoranza típica en aquellas que somos madres de hijos muy mayores.
Y, cómo no, para recibirla que mejor que regalarle algo confeccionado por mí.
Hace tiempo, en un blog, vi unos baberos que me parecieron muy divertidos y me guardé el patrón que la dueña del blog compartió por si queríamos realizarlos y ¡Por fin llegó el momento de usarlos! ¡Qué bien!
Decidí hacer dos, por aquello del: quita y pon. Todos sabemos que con los bebés ¡Nunca hay demasiada ropa!
Y aquí tenéis el resultado. Divertidos ¿verdad?


 
 ¡Nos vemos pronto!



Flores en primavera.

¡Hola!,
¡Qué bien! Ya estamos en primavera y, en honor a ella, en la entrada de hoy quiero enseñaros flores.
Ya os he contado alguna vez que me encanta hacer ramitos y disfrutar de su compañía /presencia. Procuro ponerlos en algún lugar de la casa en la que yo los pueda disfrutar, y no me canso de mirarlos. 

Algunas veces, las compro, como en el caso de estos Tulipanes. No me pude resistir. El tulipán es una de mis flores favoritas, y si son de color amarillo, mejor. Éstos, aunque rojos, los compré en el súper que hay cerquita de casa. Es un supermercado pequeño, que no pertenece a ninguna cadena y cada semana traen flores. Las pocas veces que voy a comprar, acabo con un manojo en la cesta. ¡Qué le vamos a hacer! Mejor flores que una tableta de chocolate… Ejem… (Os digo un secreto, muy flojito: el chocolate también acaba dentro de la cesta… pero no se lo digáis a nadie, eh?)

Bonitos, ¿Verdad? 

Otras veces, las cojo del jardín. Como en este caso.

Éstas son Dimorfotecas. Era la primera vez que cortaba estas flores y las ponía en un jarrón, y la verdad es que me han sorprendido muy gratamente. Aguantan mucho. 

Estas fotos las hice cuando el ramo ya llevaba hecho unos días, y duró más de una semana. Está clarísimo que repetiré, ya que en el jardín tengo una mata enorme…. ¡Qué bien!

Y en otras ocasiones las recojo mientras doy un paseo por el campo.
Hay quien, cuando pasea, va contemplando el cielo, las nubes, el horizonte… pues yo voy mirando los márgenes del camino para descubrir las flores que van brotando cada temporada. Y así es como vi estos Muscari silvestres.

 Los Muscari son una pequeña planta bulbosa de unos 20 centímetros, que hace este racimo de florecitas lilas pequeñitas. Yo había tenido plantados en el jardín de mi casa anterior, es por esto que, cuando los vi en el camino, tuve que recogerlos para ponerlos en la mesita del comedor.

Para dar más color al ramito de Muscari, recogí también unas florecitas de Diente de León, ya que el color amarillo combina a la perfección con el lila. Y, para dar un toque verde, también cogí unos brotes de Euphorbia.

 

Además, al recogerlos, descubrí otra cosa… ¡¡¡Violetas!!! ¡Qué ilusión! Me encantan. Pero sólo había una, chiquitita, así que la dejé. La pena es que no tenía la cámara de fotografiar para poder llevármela a casa en forma de imagen. Confío en que no sea la única que brote en esa zona y en unos días poder disfrutar de ellas.
Buscando en internet una foto de las Violetas para poder poner aquí, he encontrado este poema. Espero que os guste.
(foto bajada de internet, desconozco su autor)
Si camino deprisa no las veo,
pero si aspiro hondo descubro en el aroma
que han florecido las violetas.
Salvajes, libres,
simientes arrastradas por el aire que ni sembró ni regó nadie
y sin embargo, son
un breve instante
y nos regalan el malva y el violeta entre los verdes de tréboles y ortigas
y el aroma, apenas perceptible.
Si voy deprisa por la vida y apenas soy capaz de respirar
Despacio, lentamente.
Son, don de la vida, como la estrella, soles no menos fugaces
Son, don tendido a mis pies
Sólo un instante.
(Fuente:http://doloresvendrell.blogspot.com.es/2013/03/sentiras-que-han-florecido-las-violetas.html)


¡Nos vemos pronto!

Bolsa para lenceria


¡Hola!
¿Cómo va el año? Parece que fue ayer cuando lo empezábamos y ya estamos en primavera. Y, antes de que nos demos cuenta, el verano nos invadirá con sus días largos y calurosos.

Mientras no llega ese momento, ¿Qué tal si os enseño lo que hice a la “xicota” -como decimos por mi tierra- de mi hijo?
Marina estaba haciendo las maletas para ir a estudiar a Cardiff, y pensé que una bolsa para poner la lencería quizás le iría bien. Así que puse manos a la obra y en un ratito la tenía hecha. ¿Os gusta?

 Voy a explicar cómo la hice, aunque creo que todas ya sabéis confeccionar una bolsa cómo ésta. Para poder explicároslo hice un par de bolsas más, ya que cuando cosí la de Marina no pensé en hacer fotos del proceso de confección. ¡Así que ahora tengo un par de bolsas más para mi… o para hacer un regalito!
  Materiales:
– Un rectángulo de tela, yo he usado lino. Es mejor que sea de fibras naturales si vais a usar la bolsa para guardar ropa.
– Retales de telas coordinadas.
– Fliselina, de las que pegan por las dos caras.
– Para decorar: Puntillas, flores de tela, un par de botones, cinta de raso y de zigzag,  cordoncillo tipo cola de ratón…

Primero corté el rectángulo de la tela de lino. La medida dependerá del tamaño y uso que se le quiera dar a la bolsa.
Después preparé el patrón del sujetador y la braguita para hacer la aplicación. Para ello busqué en internet un dibujo. En la red encontraréis un montón. Una vez escogí uno, lo pasé a una hoja de Word y lo amplié al tamaño que necesitaba. Lo imprimí. Ya tenía a punto el patrón.

Para realizar la aplicación de la ropa interior, calqué del patrón las piezas en las telas, las recorté e hice lo mismo en Fliselina. Planché la Fliselina sobre las piezas recortadas y, después, como si de un puzle se tratara, lo monté en la tela de lino que tenía preparada para la bolsa. Con cuidado volví a planchar para que quedara bien adherido. Cosí a máquina, con puntada de zigzag muy estrechita y corta, todo alrededor de las piezas. Para decorar añadí la puntilla, la cinta zigzag y las florecitas, tal y cómo veis en las fotos. 

Acabadas las aplicaciones, doblé la bolsa con las caras del derecho mirándose  y cosí los laterales, dejando las costuras rematadas con un zigzag. Marqué el dobladillo superior con la plancha, dejando más o menos 5 cm. Y giré la bolsa.

Corté dos trozos de cinta de algodón de unos 4 – 5 cm. más corta que el ancho de la bolsa, y los coloqué centrados coincidiendo con el dobladillo superior, de manera que cosí la cinta al mismo tiempo que el dobladillo. Hice la segunda costura en la parte superior de la cinta y pasé la cola de ratón. En los extremos del cordoncillo, puse unos botones para decorar y…
¡Lista! Ya tenemos la bolsa acabada y sin complicaciones, ¿no?
¡Nos vemos pronto!



Premio al blog

! Hola ¡
Hace unos cuantos días que Marta de El Taller de Marta Blasco me ha concedido un premio.

Ya llevo unos cuantos y la verdad es que me encanta recibirlos, ya que con ellos veo que seguís el blog y que os gusta.
Como ya sabréis, recibir un premio conlleva a seguir las normas que lo rigen y en éste constan de: decir siete cosas que te gustan, pasárselo a siete amigas blogueras y agradecer a la persona que te lo concede incluyendo el enlace a su blog.

Empiezo por lo último: agradezco el premio a Marta del blog El Taller de Marta Blasco, con la que mantengo contacto gracias a los comentarios que nos hacemos en nuestros respectivos blogs. Por eso, quizás me ha hecho más ilusión este premio porque sé que ella está ahí detrás, viendo lo que hago.  

Las siete cosas que me gustan son:

  1.  Las manualidades, todo lo que pueda hacer con mis dos manitas, coser, bordar, tricotar, dibujar, pintar, restaurar…. etc., etc.
  2. La familia, no concibo la vida sin tenerla cerca.
  3. La fotografía.
  4. Los animales, sobre todo los perros.
  5. Caminar con mis amigas.
  6. Como deporte, el pádel.
  7. Estar en casa para poder dedicar tiempo a las cosas que me gustan.
Que conste que no las he nombrado por orden de preferencia, y que hay muuuchas más cosas que me gustan, pero me he limitado a las siete.

Escoger siete blogs a los que pasar el premio es difícil. He decidido que a pesar que sigo muchos blogs y muchos de ellos desde hace tiempo, voy a premiar a los más recientes, ya que muchas de las mujeres que están detrás me han sorprendido muy gratamente por diferentes motivos: por su trabajo, por su motivación, por su simpatía… etc.
Son los siguientes::
  1. Manualitats de · creu
  2. Libélulas en mi desván
  3. Ganchibearte
  4. Bica Rica
  5. Menos1000 y Mas 30
  6. Septiembre …
  7. Momentos de costura
Uff!!! Y los que me quedan en el tintero, ¡Hay tantos a los que me gustaría premiar! Pero las normas son así… 
Eso es todo, sólo falta que les comunique el premio y ya está.
¡Nos vemos pronto!

Cactus de patchwork sin aguja

¡Hola!
Hoy os quiero enseñar una cosa que hice hace  un montón de años.

Se trata de un cactus realizado con la técnica de patchwork sin aguja. Una técnica muy sencilla, que se puede realizar con niños.

Lo podréis realizar con unos huevos de porespan de diferentes medidas, una maceta de barro y unos retales de tela en diferentes tonos de verdes.

Las herramientas necesarias son: cúter, tijeras, lápiz, regla, pegamento, cola caliente y lima metálica o un objeto de punta redondeada.
La técnica consiste en hacer unas incisiones en la figura de porespan, para luego forrar éste con tela y, al final, debéis introducir la tela  por los cortes para que quede fijada.  

Así para los cactus, primero dibujad cuatro gajos. A continuación, haced unas incisiones de medio centímetro de profundidad, siguiendo las líneas marcadas.

Forrad cada huevo con las telas escogidas, hacedlo insertando el tejido con la lima de uñas en los cortes. Repetid este paso para cada uno de los huevos.

Pegad los huevos uno sobre el otro con cola caliente, e introducidlos en la maceta.
Para realizar los pinchos, cortad los palillos por la mitad (si los cortáis oblicuamente será más fácil clavarlos en el porespan) y colocadlos en los cortes de los huevos con un poco de pegamento.
Este es el que yo hice, podéis elaborarlo como os guste. Variado el tamaño de los huevos, incluso usando otras formas, como por ejemplo bolas, se pueden conseguir varios modelos diferentes y emplearlos para decorar cualquier rincón de la casa.
La idea la saqué de un libro que compré a finales de los ’90 y lo hice con mis hijos, recuerdo que pasamos una tarde muy divertida y el resultado ya lo estáis viendo.

¡Nos vemos pronto!