Un ramito de flores silvestres.

¡Hola!
Hace unos días, durante el paseo matutino que hago diariamente con mis perros Mel y Nano, me di cuenta que la primavera empezaba a asomar. Por los márgenes del camino brotaban unas plantas y florecían otras. Las ramas de los árboles estaban llenas de botones a punto de abrirse y de hojillas que empezaban a despuntar. 
¡Qué bien! ¡Cómo me gusta que el sol caliente más, que empiecen a alargarse los días y se respire el renacer de una nueva primavera!

De repente, me percaté de que podría haber hecho un montón de fotos pero, como tantas veces, no llevaba la cámara y… ¿Qué hice? Pues fui a casa rápidamente, la cogí y volví a salir antes de que la luz fuera más intensa para evitar que las fotos salgan un poco quemadas.
Disfruto de estos pequeños momentos: el silencio de los campos, la brisa, el sol y… la fotografía. Y todo ello salpicado de la compañía de los perros correteando, saltando y olisqueándolo todo.
Entre foto y foto, recogí unas florecillas silvestres. Así que hoy os voy a enseñar cómo hice un pequeño ramillete, que es algo un poco diferente de lo que os he ido mostrando hasta ahora.

Como no recogí muchas flores, a modo de jarrón usé una lechera de un juego de café que tiene un toque rústico.

 El primer paso y muy importante: Limpié los tallos de hojas y ramitas. Hay que ir dejando sólo las flores y alguna hoja, si las tiene, de la parte superior. Esto sirve para que cuando pongamos nuestro ramo en agua, ésta no pudra las hojas que estén en contacto con ella y evitamos que desprendan mala olor.

Una vez limpias, las fui cogiendo una a una y las coloqué en espiral, formando un abanico. Haciendo que

quedaran unidas en un punto que fui sujetando entre los dedos.

Cuando las tuve todas colocadas, corté los tallos para dejarlos igualados. Previamente calculé la altura del jarrón.

Las introduje en la jarrita y ¡Listo!

Un pequeño secretillo. Como la boca de la jarrita era muy ancha, para que las flores quedaran más juntas, introduje en el interior un pequeño bote de cristal, de los que guardo para reciclar, con agua y las flores dentro de éste.

Y eso es todo, solo queda disfrutar de su compañía.

¡Nos vemos pronto!

8 comentarios en “Un ramito de flores silvestres.

  1. Que maravilla…que suerte tienes por poder disfrutar de este entorno paradisiaco….yo cuando saco a pasear a mi Silver, veo nada más que pisos y más pisos. Como he disfrutado de las fotos que hiciste, te han salido muy pero que muy bonitas., que ganas de que pase ya el frío y las lluvias.
    Un abrazo,

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