Letrero de bienvenida


¡Hola!

Siguiendo con los adornos de Navidad, os quiero enseñar un letrero con el mensaje de Bon Nadal (Feliz Navidad, en catalán) y que he colocado en la entrada de casa.
Es un letrero hecho totalmente con materiales reciclados.

Los materiales que he utilizado son:
          Un trozo de madera que recogí en uno de mis paseos matutinos y que no sabía para qué lo haría servir, pero que me encantó cuando lo vi.
          Tres latas (estas eran de atún)
          Un trozo de corteza de árbol (recogida también en uno de mis paseos).
          Una rama de encina.
          Bolitas rojas de un adorno navideño que estaba roto.
          Cinta, flores secas y algún adorno navideño.
          Cuerda de yute
          Cola de carpintero, silicona caliente, taladro.
          Un bote de cristal, papel de cocina o un trozo de plástico.
          Pinturas Chalk Paint de Auténtico, en color blanco y turquesa.
          Cera de Autentico.
          Brochas y un cepillo o paño para abrillantar.
          Un tubo de papel de cocina vacío, un trozo de cinta de carrocero.
          Tres velas.

Paso uno: Pintad de color turquesa la madera, sólo por una cara. Dejad secar.
También hay que pintar, con el color blanco, las tres latas.
He hecho servir las pinturas de Auténtico Chalk Paint, que ya sabéis que me tienen enamorada.

Paso dos: Una vez seca la madera, pegad en la parte inferior las latas. Lo haremos con silicona caliente.

En este paso también realizaremos dos agujeros en la parte superior de la madera con el taladro, que nos servirán para pasar una cuerda y poder colgar el letrero.

Paso tres: Diluid con agua la pintura blanca, y pintad de nuevo la madera. Al estar diluida, no cubre tanto y deja ver el color base. De nuevo, dejad secar bien.

Paso cuatro: En un bote de cristal, poned cola de carpintero y la misma cantidad de agua,  mezclad bien.
Cortad un trozo de cuerda lo suficientemente largo como para escribir con ella el mensaje que queramos poner, y sumergidla en la mezcla de cola y agua que hemos hecho. Dejadlo unos minutos para que se empape bien.
Coged un trozo de papel de horno o un trozo de plástico y encima de él, empezar a escribir las palabras del mensaje. Es muy fácil de hacer, sólo se necesita un poquito de paciencia. Dejad secar. El papel o plástico sirven para que la cuerda, una vez seca, se pueda desenganchar con facilidad
Yo vi cómo se hacía en un blog que ahora no recuerdo cuál era (que mal me sabe), pero seguro que por la blogosfera podréis encontrar algún tutorial, si es que os hace falta.

Paso cinco: Aplicad una fina capa de cera a toda la madera con una brocha. Esperad unos quince minutos y pulid con un pincel o un paño.

Paso seis: Cerrad uno de los lados del tubo de papel de cocina con un poco de cinta de carrocero. Enganchadlo a la madera con la silicona caliente, atendiendo que la parte cerrada esté hacia abajo.

Coged el trozo de corteza y enganchadlo también con la silicona al tubo de cartón y a la madera.
Pasad la cuerda por los orificios que hemos hecho antes, para poder colgar el letrero.

Paso siete: Vamos a decorar: hay que poner las letras, las estrellas, corazones, etc. enganchados a la madera con silicona, de la manera que más nos guste.

Colocad unas cintas alrededor de las latas y adornad con flores secas. Colocad las velas en el interior.
Coged la rama de encina, pegar unas bolas rojas e introducidlas en el tubo de cartón, a modo de jarrón.

Y ¡ya lo tenemos! Listo para colgarlo en el lugar que más nos guste. 


Un arbol de Navidad de ramas secas

¡Hola!


¿Cómo van los preparativos de la Navidad?
Yo, como casi siempre, con retraso. Cada año me pasa igual. Por más que lo intento, no consigo tener las cosas acabadas con el tiempo suficiente para relajarme y disfrutar de los días festivos y de las fiestas con tranquilidad…. ¡Qué le voy a hacer!,

Bueno, continuando con la entrada anterior, os quiero enseñar el árbol de Navidad que he hecho para poner en el jardín.

Salí, sierra en mano, a recoger ramas secas, de esas que la tramontana, cuando sopla, hace caer.
Una vez seleccionadas unas ramas suficientemente rectas y largas, corté los trozos necesarios. Lo hice en el mismo sitio donde localicé las ramas, para llegar a casa menos cargada.


Corté trece trozos. Doce para hacer las ramas del árbol. Cada uno, unos centímetros más corto que el anterior, de esta forma, cuando construya el árbol, éste quedará de forma triangular, imitando la forma de los abetos.


El trece es el que servirá para hacer de tronco. Ha de ser lo suficientemente largo como para sostener las ramas y que quede un trozo para poderlo clavar en la tierra del jardín, o en un tiesto.



Para engancharlos, usé cola para sujetar un poco, pero lo importante fue atarlos con una cuerda. Usé cuerda de yute, que es muy rústica y queda muy natural.



Con unas ramas más finitas, hice una estrella para coronar el árbol. Corté cinco trozos iguales y los até por las puntas formando la típica estrella. La pinté con pintura plateada en espray para que quedase más navideña.


Con el árbol ya acabado, sólo faltaba clavarlo en la jardinera del jardín, poner las luces y la estrella.


Decidí que me gustaba cómo quedaba: sólo con las luces y sin ningún adorno, así que di el trabajo por terminado.

Ahora… a conectar las luces y ¡Listo! 


 ¡Hasta pronto!


Ramas de espino


¡Hola!

Tengo la suerte de vivir en un pueblo y muy cerquita de caminos para pasear por el lado del río, entre campos sembrados de maizales, girasoles, trigo, extensiones de manzanos y bosques. Al fondo, en el horizonte, los Pirineos, que en esta época están nevados, y también en esta época es muy típico que sople la tramontana, un viento fuerte que nos azota muy a menudo y con el que nos hemos acostumbrado a vivir.
Cada mañana hago un paseo con los perros, para que corran, se cansen y, después, pasen el día holgazaneando en su manta.

asi quedan las plantas cuando sopla la tramontana

Pues bien, mientras paseo, me voy fijando en cosas: una madera que me puede servir para hacer un candelabro, unas ramas con bolitas rojas para poner en un jarrón, otras ramas para construir un árbol de navidad, unas florecitas escarchadas para hacer una fotografía…. Mi cabeza no para de pensar en hacer cosas con aquello que voy encontrando por el camino.
Estos días he salido a pasear cargada con la cámara de fotos, unas tijeras de podar y una bolsa, y he vuelto a casa con “tesoros” para hacer detallitos y decorar mi casa.
Os quiero enseñar qué es lo que he ido haciendo con lo que la naturaleza (y a veces también el hombre) va dejando por los caminos.


Corté unas ramas llenas de frutos rojos, de un arbusto que en castellano se llama espino o majuelo, y que su nombre científico es Crataegus. Las puse en un jarrón de madera, sin agua.
Poco a poco se irán secando, y espero que los frutos duren todas las navidades.
Así de bonito queda.

¡Hasta pronto!


Farolillos hechos con latas recicladas


¡Hola!

Una entrada rapidita… Sólo quiero enseñaros cómo me han quedado estos farolillos que he hecho con unas latas.

Los agujereé utilizando un clavo y un martillo. Después los pinté con mi pintura favorita, la Chalk Paint de Auténtico. Una vez secos les di una capa de cera.


Y eso es todo, mirad que chulos quedan y que bonitos se ven cuando están encendidos.